EL ARTE DE LA RECOLECCIÓN

Todo un arte es la recolección de setas y, como todo arte, tiene su ciencia. Una vez visto el ciclo de reproducción de los hongos para lo que son imprescindibles sus esporas, y conjuntamente la conservación de los ecosistemas, vamos aquí a dar unas cuantas ideas para una mejor conservación de las setas recolectadas. Para ello es primordial no utilizar bolsas de plástico para su depósito en la recolección. Esto sólo serviría para destrozar los ejemplares recolectados y su reproducción. Principalmente con las especies más delicadas. Útiles indispensables para este arte son una cesta de mimbre o similar, al ser el lugar donde mejor se conservan los ejemplares. El utensilio de corte recomendado es una navaja larga y de hoja afilada, que nos permita extraer algunos ejemplares, como Volvarias o Amanitas, con toda la volva para poder clasificarlas. Las especies bien conocidas, han de ser recolectadas cortando por el pie, dejando la base unida al micelio para evitar deteriorarlo y pueda seguir produciendo. Evitando en todo momento el arrancarlas por costumbre ya que luego a la hora de limpiarlas también lo cortaremos quedando en el cubo de la basura donde no sirve de nada. Aviso para espoliadores: no por introducir la navaja más en la tierra el tesoro es mayor, puesto que la producción, año tras año, va en decremento.


Es importante ayudarse de un cayado para rebuscar entre la vegetación o la hojarasca, además de resultar un apoyo seguro en algunos parajes donde podemos encontrar dificultades de movimiento, como por ejemplo cuando nos encontramos ramas atravesadas en nuestro camino. Y para hongos endógenos del tipo de las criadillas y las amanitas que se desarrollan bajo el suelo, rompiendo la tierra, es recomendable utilizar un pincho (cayado con cuchilla con hoja de metal larga que nos sirva para detectar el hueco en el terreno y también para la extracción con el máximo cuidado del terreno sin hacer grandes socavones que rompan la reproducción de estos hongos).

RECOMENDACIONES: CORTE, HERRAMIENTAS Y TRANSPORTE

CONSEJOS

​- Las setas han de limpiarse de tierra y restos, en el campo a ser posible, y en casa con la menor cantidad

  de agua posible.
- Cubrir las capas con hojas de helechos que ayudan a la conservación de los ejemplares.
- Evitar recolectar ejemplares demasiado envejecidos o agusanados.
- Llevar una segunda cesta donde portar las setas que no tenemos seguridad a la hora de identificarlas.
  De este modo no mezclaremos las setas que van destinadas a consumo con las posiblemente tóxicas.
- Finalmente mencionar la regla de oro de cualquier setero: ante la menor duda, no comer la seta.