VOLVA

En los géneros Amanita y Volvaria, las setas nacen cubiertas por un velo consistente que se desgarra con el crecimiento del ejemplar. Generalmente los restos quedan unidos al pie, constituyendo lo conocido como volva. Otra parte del velo suele quedar unido a la cutícula del sombrero, pudiendo ésta desaparecer por arrastres de la lluvia o el aire. La consistencia de la volva puede ser tanto membranosa como es el caso de la Amanita caesarea, o harinosa, siendo un claro ejemplo la Amanita muscaria, pudiéndose presentar como un verdadero saco o quedar recortado en la base.